Salud
Salud Mental
 

Las mujeres y niños que ingresan a CEPRODIH llegan a la institución por circunstancias diversas (violencia doméstica, ruptura de relaciones con la familia primaria, ruptura de vínculos de pareja, abuso sexual, entre otras) pero si hay algo que en ellas es común denominador, eso es la situación de extrema vulnerabilidad, tanto en el plano material como en el plano afectivo, en que estas personas se encuentran. En tal sentido corresponde discriminar el nivel de intervención individual, del nivel de intervención grupal.

En lo que refiere al trabajo en el plano individual, el primer cometido de la intervención psicológica es la contención, en forma privilegiada de la mujer adulta, en el entendido de que será ella quién a partir de su reorganización interna, y la disminución del monto de angustia con el que llega, podrá a su vez contener y brindar el apoyo necesario a sus hijos.

En este primer nivel de intervención es instrumento privilegiado la escucha, escucha que permita un libre despliegue de que aquello que la persona necesita, por lo general urgentemente, comunicar. Así también, se procura aquí establecer una relación con un grado de empatía tal que permita a la mujer sentirse comprendida, amparada, sostenida.

Un segundo momento de la intervención, cuando la reorganización interna de la persona así lo permita, consiste en el acompañamiento para comenzar a elaborar una suerte de proyecto vital a punto de partida de los intereses de los propios sujetos, proyecto de salida de la situación actual, proyecto del que razonablemente al momento del ingreso a la institución se carece dado que suele ser este, justamente, el momento en que los proyectos que hasta el momento tenían las personas se han derrumbado.

Finalmente, el tercer momento de la intervención individual, estaría dado por el sostén y acompañamiento de la mujer y los niños al momento del egreso, situación ésta que habitualmente despierta ansiedades de todo tipo, dado que si bien la familia de alguna manera ha logrado la reinserción social a la que aspiraba, aunque más no sea en forma precaria, dicho egreso es vivenciado como un volver a un “afuera”, sin la protección que hasta el momento la institución había brindado en términos de vivienda, alimentación, atención psicológica y médica, orientación y acompañamiento por parte de los educadores, etc.
En lo que refiere al nivel de intervención grupal, actualmente se está trabajando en forma semanal, en un espacio que básicamente tiene dos objetivos:

  1. Favorecer el desarrollo de un sentimiento de grupo, promoviendo valores como la solidaridad y la cooperación.
  2. Brindar información y problematizar en relación a temas propuestos y seleccionados por el propio grupo de mujeres.

En este intercambio, intentamos promover cambios, que entendemos deben partir muchas veces de la construcción de nuevas subjetividades que nos permitan buscar caminos, “inventar”. “La invención supone producir singularidad, esto es formas inéditas de operar con lo real que habiliten nuevos modos de habitar una situación y por ende de constituirnos como sujetos.”1


1 Duschatzky, Silvia; Corea, Cristina “Chicos en Banda” Ed. Paidós, Bs. Aires, Rep. Argentina ,2001. Pag. 89
 
     
El día jueves 5 de Junio se inaugura el nuevo hogar Desafio para mujeres y niños víctimas de violéncia doméstica.